Acá en esta tierra me siento territorio aislado,
Acá soy un páramo intervenido por el hacendado que yo nunca vi,
Aquí mi piel huele a ese humo de leña que se traviste de niebla
Hace ya varios meses regresé ya no más caballero,
Ahora hoy día a día camino como alma deambulante,
Como yegua perdida llorando día por medio
Abuela, yo veo mis fotos y a primeras se dislumbra
tu ángelito ficcionado de tez rondante entre lo moreno y lo pálido
con la piel manchada de un amarillo sol maldición sudaka heredado por ti
Abuela, tengo tu patria atragantada,
Tu iglesia atragantada
Tu dolor atragantado
Abuela yo nos veo
Cuerpo, sexo, boca, lunares,
Soy la copia de tu hija,
la heredación de tu hermana
la voz grave, pero de maricón.
Recuerdo cuando me preguntabas
¿En qué piensa tanto, mi amor?
¿Qué tanto mira, mi amor?
¿Por qué suspira tanto, mi niño?
Abuela yo aún no sé qué tanto suspiro
Quizá la vulnerabilidad escondida,
la extravagancia solapada,
quizá el rencor, mi rabia comprimida.
mi vida de huacha,
tu fallecimiento o la pérdida de la otra madre
Yo siempre fui tus canillas tapadas por tus vestidos floreados
Abuela
Te juro que voy a ayudar a incendiar esta mierda de patria a la que un país entero brinda para el 18 de septiembre,
Justo cuando es tu cumpleaños
Yo sólo te brindo a ti, Albertina
Yo solo le brindo a la matrias eternas de tu amor noble
ALBERTINA, MI MATRIA
ILSE, MI MATRIA
FLOR MARÍA, MI MATRIA
INES, MI MATRIA
MARGARITA, MI MATRIA
Ante este incendio inminente
Me orbitan los recuerdos de una memoria forjada
Por los traumas corporales
Y la añoranza de tu eterno amor
Yo ficciono tu amor
Yo ficciono que eres mi estrella
Yo ficciono que te transmutas en los perros que de la nada me sigan por la calle
Yo ficciono tu exhumación al ponerme tu vestido
La unión de nuestras carnes
He regresado por tanto tiempo a las paredes donde ya no estás, abuelita
Desprenderme en las fotos de los rostros inocentes solo es inundarme en un pozo sin sentido
Esto es la necesidad corporal de traerte conmigo
De que nos miremos frente a frente
De que me veas con mi aurora de arcángel marika
Incendiando esta patria y luego
Juntas
caminar de la mano por los potreros con los vestidos floreados
mientras te canto un cumpleaños feliz.
Nikolas Lagos
Poema en memoria de mi abuela.
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